Tripas de carnero

Tripas de carnero. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XL)

Si quieres hacer tripas de carnero o de ternero o de buey, toma agua caliente y escáldalas; una vez escaldadas, lávalas con sal y agua. Y cuando estén bien lavadas, córtalas a trozos muy pequeños y ponlas a cocer con agua y sal, y añádeles un poco de tocino. Después sofríelas con grasa de tocino. Y una vez sacadas del utensilio en el que las hayas sofrito, toma cebolla cortada a rodajas anchas y perejil, menta y mejorana, y sofríelo un poco y ponlo todo a cocer. Y añádeles especias y vinagre, con una taza o dos de vino, según la cantidad del caldo antedicho. Y déjalo cocer hasta que se deshaga. Después sazónalo con sal, agror y dulzor, retíralo del fuego y sírvelo en escudillas.

Del mismo modo se hacen las de ternero o de buey,

Asaduras de cabrito

Asaduras de cabrito. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XXXIX)

Si quieres hacer asaduras de cabrito, puedes hacerlas también claras, para que se pueda mojar pan en ellas. Corta el pulmón a lo largo, de modo que tenga tres dedos, y toma asimismo el hígado, y sofríelo añadiéndole cebolla, perejil, agror y dulzor. Y si quieres que te salgan buenas, en vez de otra mezcla pon buena leche de almendras y bien hecha, y buenas especias, de las mejores que puedas obtener. Y cuando esté aceptablemente espeso, añádele las especias sobredichas y quedará bueno. Y debes saber que estas asaduras conviene que cuezan mucho, de modo que se deshagan en la boca.

Sí se adoctrina en los libros de texto

Desde ciertos sectores se niega la existencia de adoctrinamiento dentro de las aulas catalanas, a pesar de que constan numerosas pruebas de que sucede justamente lo contrario. Hace varias semanas presentamos un informe, elaborado por el sindicato AMES, sobre el adoctrinamiento en los libros de texto de Geografía e Historia que se utilizan en los colegios catalanes en los cursos de segundo, tercero y cuarto de la ESO de este año. La conclusión a la que se ha llegado es que efectivamente la información de los libros de historia en Cataluña está tergiversada, manipulada y, en ciertos casos, también silenciada.
Se han analizado dieciséis libros de texto de diferentes editoriales, más de cien páginas en donde se detalla cada uno de los casos de manipulación histórica encontrados. Por supuesto, no existe el mismo nivel de adoctrinamiento en todos ellos, pero en la mayoría se dan unos componentes comunes que no deberían estar presentes porque la historia debe tratarse con objetividad y no puede explicarse de manera troceada como se acostumbra. En estas líneas solamente vamos a hacer un pequeño esbozo de lo que se puede encontrar en el informe; por eso animo a leerlo ya que sorprende el alto grado de manipulación del relato histórico que corre por los libros con los que estudian nuestros hijos.

En primer lugar todos los libros presentan una extensión mayor y desproporcionada sobre historia de Cataluña, un 80% del contenido, mientras que el resto desarrolla la historia de los demás reinos peninsulares. Teniendo en cuenta que, según la ley, los contenidos deberían ser de España y Europa, sería milagroso que los alumnos catalanes, siguiendo el relato de los libros de texto, pudieran adquirir una visión global de la historia de España con este reparto de los contenidos. A lo máximo que puede aspirar el alumnado es a creerse que Cataluña tiene una historia propia, en la que apenas interactuó con los demás reinos de la Corona de Aragón, como si se tratara de un territorio autónomo a todos los niveles. Esta desproporción en los contenidos ya supone una tergiversación, puesto que solamente se puede obtener una visión sesgada de nuestra historia.

La dedicación casi exclusiva a la historia de Cataluña viene acompañada de la utilización de una terminología propia del relato histórico nacionalista cuyos orígenes datan del siglo XIX y nacieron con una intencionalidad meramente política. Por ello se repiten términos como “estado” o “nación” en unos tiempos donde no existían, tal y como los conocemos actualmente. Así podemos leer frases tan incoherentes como “es va reconèixer legalment la independència de Catalunya” en el siglo XIII o “com si es tractès d’un estat independent” en la Edad Media, que no dejan ninguna duda de su pretensión. Por supuesto, uno de los términos más repetidos es el de la inventada “Corona catalanoaragonesa” en lugar de utilizar el de “Corona de Aragón” como conjunto de reinos bajo la potestad del soberano aragonés. Este término lleva implícito la aceptación del “reino de Cataluña” y produce disparates tales como los “reyes de Cataluña-Aragón”. Ahora Carlos I de España pasa a ser Carlos I de Cataluña-Aragón. Este último ejemplo pone de manifiesto otro elemento que se repite constantemente: la fobia a utilizar la palabra “España”. Esto obliga a realizar ciertos malabarismos para evitar su uso y reemplazarlo por “monarquía hispánica” o “Estado español” llegando a protagonizar incongruencias en los mapas al no utilizarse el nombre del país, mientras sí se habla de Francia o de Alemania.

No obstante, la palabra “España” se emplea cuando se pretende marcar algún aspecto negativo, igual que “Castilla” que se muestra como cruel en la conquista de América. Y de ahí se presenta la Guerra de Sucesión como una guerra entre Castilla y Cataluña en lugar de explicar la realidad del conflicto que no era más que un problema sucesorio por el trono de España. Asimismo, en la parte de Geografía se emplea el término “España”, pero siempre junto al de “Cataluña” como si se trataran de dos entidades totalmente diferentes, así se estudia “la población de España y Cataluña”, sin incidir en ningún momento en que Cataluña forma parte de España.

Estos son unos brevísimos ejemplos de tergiversaciones, falsedades y manipulaciones encontradas en los libros de texto, pero negar adoctrinamiento es negar una realidad existente. Desde el año 2002 los libros de texto no necesitan autorización previa por parte de la Administración, de manera que no se revisa su contenido. Por ello, exigimos que se recupere la autorización previa para cualquier libro de texto o material didáctico utilizado en los centros educativos, además de mecanismos para controlar que sólo se enseñe lo que está establecido por las leyes generales de educación. El Ministerio es cómplice de lo que sucede en nuestras aulas, puesto que lo permite, ya sea por no querer darse cuenta o por desconocimiento. La educación es un tema serio y se debe explicar la misma historia a todos los alumnos españoles. ¿Cómo es posible que tengamos diecisiete maneras diferentes de explicar la historia en este país? ¿Cómo es posible que según el lugar de nacimiento tengas la suerte, o la desgracia, de estudiar una historia manipulada o no? Ya es hora de que todo esto cambie, pues llevamos muchos años aguantando.

(El informe completo se encuentra en www.ames-fps.com/)

Vera-Cruz Miranda
Doctora en Historia

Cabrito relleno

Cabrito relleno. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XLI)

Si quieres asar cabrito relleno, toma los menudillos y ponlos a hervir bien con carnero y tocino graso. Después tritúralo bien; y pon a hervir un poco de perejil, un poco de mejorana y un poco de cebolla y trocéalo todo. Y añade, si quieres ajos hervidos y pasas limpias, y échalas enteras. Para rellenar el cabrito, añádele cuatro huevos y mézclalo bien y embútelo dentro.

Cochinillo relleno

Cochinillo relleno. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XLII)

Así mismo se hace el relleno de cochinillo, salvo que muchos no incluyen las tripas. Y debe abrirse el cochinillo por el costado y el cabrito por el vientre. Pero el cochinillo, al cocerlo en el asador, debes untarlo una y otra vez con una buena corteza de tocino gordo.

Croquetas

Croquetas. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XLIII)

Si quieres hace croquetas de pasta o de huevos, toma una buena porción de grasa de cerdo que esté bien limpia y ponla en una sartén bien limpia. Después coge pasta fermentada de trigo y disuélvela con un huevo por croqueta en un mortero. Una vez esté bien mezclado, coge queso rallado de modo que quede espeso. Después echa cuatro cucharadas en la sartén, y un huevo en la misma sartén, y que el fuego esté bajo. Y retíralo una vez y otra, y dales la vuelta al cabo de un rato, y mantenlas ahí, a fuego lento, hasta que estén cocidas. Después sácalas y ponlas en una fuente grande, y échales mucho azúcar por encima y por debajo. Y se sirven cuanto más calientes mejor al final de la comida a modo de queso.

Lonjas de queso

Lonjas de queso. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XLIV)

Si quieres servir lonjas de queso, córtalo a láminas bien grandes. Después toma pasta fermentada, como se ha dicho antes, y mézclala con yemas de huevo, y remuévelo mucho con una cuchara. Y luego unta la superficie del queso por encima y por debajo, y ponla en la sartén con la grasa indicada. Dales la vuelta una y otra vez y, cuando estén cocidas espolvorea azúcar por ambas caras.

Paletilla de carnero rellena

Paletilla de carnero rellena. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XLVI)

Si quieres rellenar una paletilla de carnero asada, córtale buena parte de la carne, salvo el garrón y el extremo de la paletilla, de modo que quede la suficiente carne para que pueda pasar el asador. La carne debe ser hervida con tocino y con perejil y otras buenas hierbas. Y cuando esté hervido, trocéalo todo junto y añádele huevos y buenas especias, ajos y pasas. Y procura que tenga sabor.

Luego coge una membrana de carnero, remójala con agua tibia, colócala sobre un tajador y ponle el asador encima. Luego toma el relleno, deposítalo sobre la paletilla, cúbrela con la membrana y átalo bien con un hilo.

Buñuelos

Buñuelos. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XLV)

Si quieres hacer buñuelos, toma pasta de las descrita arriba, que esté fermentada, y huevos con queso rallado; y mézclalo todo hasta que quede bien espeso. Y haz bolitas del tamaño de un huevo. Toma una cazuela y grasa de la antedicha, y échalas en la cazuela. Y cuando estén cocidas ponlas en un plato con azúcar por encima y por debajo.

Empanada de lamprea

Empanada de lamprea. Libro de Sent Soví, año 1324 (Cap. XLVIII)

Si quieres hacer empanada de lamprea, o ponerla en un asador o una cazuela, sácale la hiel que tiene en la cabeza y luego átala por tres o cuatro partes. Después, toda redonda, ponla en la empanada con especias y cebollas cortadas finas, y añádele un poco de agraz y poco de azúcar blanco.

Igualmente, si prefieres asarla, átala de la misma forma e introdúcele una aguja de hierro o de madera; si no dispones de aguja, coge el asador y sujétala a éste de un extremo a otro y rocíala con vino blanco para que no se chamusque, y también con vinagre; y agrega un poco de especias y de aceite.

Si quieres ponerla en la cazuela, átala de la misma forma y échale vino blanco y grasa. Toma las especias, las mejores que encuentres, y un poco de aceite y buenas hierbas, como perejil, menta, mejorana, orégano y cebollas cortadas finas. Y llévala a cocer al horno, ya que se sale mejor que hecha en casa.